Parecería que la agudeza de la crisis en Europa tiró más fuerte que los tímidos signos de recuperación de la economía local, ya que la bolsa de Wall Street terminó la semana sosteniendo su descenso. El índice Dow Jones terminó el viernes con 0,93% de baja.
Otros índices corrieron la misma suerte que el Dow Jones, el más importante de todos ellos. Es el caso del S&P 500 que cerró con un descenso del 1,01% y también el Nasdaq bajando un 1,37%. Los principales sectores de la economía que marcaron este descenso fueron el tecnológico y el bancario. Muchos atribuyen este comportamiento como reacción a la noticia que llegaba desde España, donde su prima de riesgo siguió subiendo y alcanzando nuevas marcas record.
Con esto se echó por tierra las ilusiones creadas por los anuncios de varias empresas que vislumbraban avances en sus números. Entre ellas estaban General Electric, Google y Microsoft. Por el lado de la tecnológica Google, su aumento del 11,17% interanual generaba un avance del 2,99%. En cuanto a General Electric, si bien su ascenso disminuyó en cuanto a períodos anteriores, aún se mostró en alza con un 0,35% más. El caso de Microsoft es diferente. Si bien es cierto que registró un descenso del 1,79%, esto se debe a su reciente compra de aQuantive. Si no se tiene en cuenta el costo de la misma, el ejercicio de Microsoft superó las previsiones realizadas.
La generalidad estuvo por el lado de las empresas que vieron descensos en sus valores. Dentro de ellas están, en orden de mayor a menor importancia, el Bank of America con 2,62%; Hewlett Packard con 2,57%; United Technologies con 2,1%; Intel que registró el 2,07% y Caterpillar con 2,03%. Además de ellas hay otras 10, todas las cuales vieron una baja inferior al 1,00%.
La excepción a estos movimientos la marcaron dos firmas debutantes en la bolsa. Una de ellas es el buscador de viajes Kayak que vio un aumento del 27,62% en su primer día y la empresa de software Palo Alto Networks que subió un 26,5%.
El petróleo de Texas registró una promisoria marca el pasado viernes 27 de julio en Nueva York. Al cerrar la semana alcanzaba un aumento del 0,82% y el barril marcaba los 90,13 dólares. Terminando la semana de la Nymex, la Bolsa Mercantil de Nueva York, los contratos de futuros del Petróleo Intermedio de Texas (WTI) crecían en 74 centavos en su precio con respecto al jueves, para su entrega de próximo vencimiento en setiembre.
Algunos adjudican este avance a la eurozona, los compromisos mostrados por Alemania y Francia, como también los datos macroeconómicos. Estos finalmente fueron mejores de lo esperado en los Estados Unidos.
Más allá de esta arremetida semanal final, hay que tener presente que el último lunes el petróleo había sufrido una caída del 4%, provocado por la crisis en Europa y los miedos que ésta conlleva. Al concluir la semana y pasando en limpio los números, el balance muestra un retroceso del 1,4%.
El final de la semana encontró noticias desde Europa que Alemania y Francia estaban decididas a salvar la eurozona cueste lo que cueste. Junto a ello se registró el apoyo al euro por parte del presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi. Esto revirtió en parte la caída del lunes, dando un poco de aire fresco y alivianando la estrepitosa caída de principios de semana.
En otros ámbitos relacionados, la Reserva Federal de los Estados Unidos podría anunciar la próxima semana nuevas acciones para estimular la moneda y economía del país. Esto repercutió en algunos contratos de combustible (gasolina) que aumentaron 7 centavos, llegando a los 2,88 dólares el galón. De todos modos, en lo que es el resultado neto de la semana, éstos también cierran con balance negativo, un 2% de descenso.
Hubo impacto sobre los combustibles para calefacción, sumaron 2 centavos y su valor alcanzó la misma cifra, 2,88 dólares el galón. También de la misma manera, la semana cierra con balance negativo, una baja del 1,36%.
Los contratos de gas natural, bajaron 9 centavos a diferencia de los anteriores. Cierran la semana descendiendo un 2,2% respecto a la anterior.
Durante la jornada del 13 de julio, Wall Street presentó un panorama muy alentador llegando a la mitad de su sesión. Gracias al impulso de Wells Fargo y JP Morgan Chase, el índice Dow Jones alcanzaba un aumento de casi el 1,4%. Esto llenó de ilusión a la bolsa, que esperaba dejar atrás 6 días seguidos de panorama desalentador con cifras en rojo. Otros índices acompañaban este repunte, como el Nasdaq con un ascenso del 1,27% y el S&P 500 levantando un 1,4%.
La tendencia a la compra se reflejaba en los números de JP Morgan y su aumento del 6,11%. Recordemos que la firma reportó una ganancia 8,6% debajo del esperado, mayormente debido a algunas de sus operaciones en Inglaterra. El Dow Jones, que reúne a 30 de las compañías más grandes de los Estados Unidos, tomó impulso con esta suba. Como consecuencia, casi todos sus componentes aprovecharon este viento a favor y también registraron aumentos. La única excepción fue la vinculada a la tecnología HP, registrando un descenso del 2,22%.
Por su parte Wells Fargo, luego de su anuncio de un aumento del 15% de ganancias en el primer trimestre del año, marcó una suba del 3,23%. Dicho aumento se adjudica a la mejora de sus créditos hipotecarios. Otras compañías también se veían influenciadas por esto, como Bank of America subiendo 2,94% y American Express con 1,67%. Se registraron otras subas fuera del Dow Jones, como Citigroup con 4,63%, Goldman Sachs con 3,57% y Morgan Stanley 3,54%.
En el ámbito de las tecnologías de la información se registraron pequeñas subas en el mercado de Nasdaq. Apple registró un 0,99%; Google un 0,78%; Yahoo 0,35%; Facebook apenas un 0,06%. AOL en cambio bajaba un 0,49%.
Esta jornada pareció refutar las proyecciones recientemente anunciadas por un informe proveniente de la Universidad de Michigan. El mismo expresa que la confianza del público de los Estados Unidos en cuanto al consumo, registró en julio el menor nivel en lo que va del presente año. Afortunadamente para Wall Street, el informe parece no haber sido tan influyen para los índices de su bolsa.